INFINITOS UNIVERSOS, INFINITAS CONQUISTAS

Análisis de 'Star Renegades' para Nintendo Switch, cien estrategias para la guerra

El multiverso está desatado: un imperio sin límites está conquistando todas las realidades a su voluntad. En este roguelike RPG perder significa el mismísimo fin.

Por Daniel G. Astarloa 16 de Julio 2021 | 12:00

El roguelike ya no es un género. Lo era en su origen, sí, pero el alto uso de él y la manera de aplicarlo a diferentes aspectos en la industria han hecho que transcienda de su idea original. Se ha convertido en una etiqueta, atractiva para ciertos sectores pero terrible de usarse mal.

La verdad sea dicha, a día de hoy cuesta que un roguelike capte la atención. Tiene que tener una idea original, e incluso así la mayoría caen por su propio peso al no estar bien ejecutada. Es un nivel de maestría que pocos desarrolladores suelen alcanzar. De hecho hay algunos tipos de juegos que se consideran incompatibles con esta subcategoría.

'Star Renegades' lo tiene difícil en un terreno tan hostil. Y aun con todo consigue salir airoso. Su propuesta consigue ser reconocedora, fácil de aplicar y con mucha personalidad... aunque asustará a muchos jugadores por sus aplicaciones en el roguelike.

Guerra del infinito

La trama de 'Star Renegades' nos pone delante de un conflicto imposible de afrontar. Un ejército infinito de una línea temporal alternativa ha irrumpido en nuestra realidad. La avanzadilla ha sido capaz de conquistar varios planetas gracias a su tecnología avanzada y es sólo una pequeña fracción de lo que está por venir. En pocos días conseguirán abrir el portal que permitirá a toda su civilización adentrarse en tu galaxia. No hay victoria posible para los tuyos.

Lo que sí existe en el horizonte es la supervivencia. No para ti, que es demasiado tarde; para el resto de universos alternativos infinitos que aún no saben de la amenaza. Nuestro papel es el de un pequeño androide que ha sido creado como baliza de salvamento, no el de héroe capaz de cambiar la historia. Eso queda en manos de los habitantes de los universos a los que no perteneces.

Cada nueva partida que estableces es una oportunidad para hacer frente al imperio. Una realidad diferente, con pequeños cambios casi inapreciables con respecto al último. Sólo se mantienen dos cosas iguales: tu presencia y la de los oficiales enemigos. Si puedes detener en cada realidad que el portal sea abierto habrás ganado por esta ocasión, y victoria tras victoria quizás te acerques a una solución definitiva para el conflicto.

Es un fantástico concepto para un roguelike. La idea de los universos paralelos funciona muy bien para un juego que busca refrescarse y reiniciar sus sistemas cada vez que llegas al final de la partida. Y ahí está uno de los puntos que más pueden alejar a potenciales jugadores: su naturaleza para reiniciarlo todo. Tus personajes, sus niveles y equipo se pierden en el infinito cada vez que pierdes la partida. Y vas a perder mucho.

Muere para vivir otro día

Lo que nuestro robot protagonista puede pasar partida tras partida es sus conocimientos del terreno y aquello que ha aprendido: poco más. Hay algunos aspectos que pueden facilitarte un poco la progresión, como desbloquear aptitudes que modifican las estadísticas de héroes concretos, pero no es un gigantesco cambio. Lo que te va a hacer salir victorioso del próximo conflicto es la estrategia que aprendas.

En circunstancias normales denominaría este como un RPG por turnos puro, pero la etiqueta roguelike transforma por completo el género del juego. No puedes avanzar a lo bruto: tienes tiempo límite, acciones delimitadas y un equipo completo al que cubrir con diferentes roles. Necesitas tomar a los compañeros adecuados y no andarte con chiquitadas.

Una de las grandes ventajas de 'Star Renegades' es que sabe cómo no caer en la repetitividad en caso de perder la partida. Las aptitudes destacadas cambian cómo planteas a cada héroe y su rol de por sí. Eso sería suficiente para otros, pero esta aventura indie apunta alto y suma más y más compañeros para la batalla. Tras cada derrota o victoria puedes sumar a alguien nuevo a tus filas, calcular quiénes formarán equipo, cómo encajarán los unos con los otros.

Es perfecto considerando que cada oficial es su propio personaje por derecho propio. Sus personalidades y forma de comportarse hacen que cada partida se vuelva dinámica e interesante. De hecho, tener a algunos en concreto en el lugar y momento adecuado puede desbloquear eventos adicionales. Y si sumamos el sistema de amistad entre los miembros de equipo, similar a otros juegos como 'Fire Emblem', tenemos razones de sobra para seguir experimentando.

Al borde del colapso

'Star Renegades' consigue entrar bien por todas partes. Su jugabilidad estratégica da un punto picante a los combates por turnos, sus personajes son carismáticos y su implementación del roguelike es atrevida y efectiva a la larga. Sumad a esto un aspecto visual como pocos: el píxel art que se aplica en cada nivel y enemigo puede quitar el hipo en múltiples ocasiones. Rezuma personalidad por todas partes.

La música en este aspecto es también memorable, aunque no termina de cuajar con las muchas veces que tendremos que repetir partida. Se vuelve anticuada pronto, y no existe una variedad lo suficientemente profunda como para no cansarnos pronto.

Quizá la mayor pega que se le pueda sacar a 'Star Renegades' es que su historia no termina de coger fuelle. Su introducción es fantástica y no nos cuesta quedarnos con las caras de los personajes iniciales, pero en el camino pierde gasolina. Cada planeta decide no avanzar la trama, y hasta que no llegas a tu destino final no hay un progreso narrativo como es debido.

De hecho, las sorpresas que se quedan para entonces no te dejan lo contento que deberían. El final de tu primera partida con éxito te puede dejar insatisfecho y querrás comenzar un nuevo intento en el siguiente universo para cambiar la narrativa. Bueno, si eres jugador de PC, estás de suerte.

En la fecha de publicación de este análisis, 'Star Renegades' ha crecido en su versión original ya varias veces. Un par de actualizaciones han permitido crecer al juego con más renegados y planetas diferentes. No se queda ahí la cosa: la hoja de ruta de los próximos meses nos promete que la debida conclusión a la historia está en camino. Y a consolas también llegará con su debido tiempo.

Conclusiones

No es un título que pueda recomendarse a cualquier clase de jugador, pero cuando 'Star Renegades' engancha a alguien, lo hace fuerte. Su estética es única, sus combates demuestran que el rol por turnos no es un sistema anticuado y la forma de relacionar a los personajes entre sí hace que cada partida merezca la pena.

No sabe encajar todos los golpes, desde luego. El mayor problema está en la narrativa, la cual va a necesitar varias actualizaciones para verse cerrada de forma satisfactoria. Incluso entonces, no será suficiente para arreglar sus cuestiones de progresión que están de base. Quizás en una secuela pueda ser perfeccionado. Por el momento queda ver cómo avanzará la hoja de ruta del juego.

Si crees que lo vas a pasar mal con la frustración que te pueda generar perder ocho horas de juego por una mala estrategia en un combate determinante, 'Star Renegades' no va a hacer nada por ti. Es duro y no te trata con mano suave. Pero si crees poder soportar los primeros golpes vas a salir más fuerte que antes. Y ese viaje interdimensional merece la pena por llevarte a sitios que no pensabas posible.