RATÓN

Análisis Razer DeathAdder Chroma, el ratón de los profesionales

Es uno de los ratones más utilizados en la Liga de Videojuegos Profesional. ¿Quieres saber por qué?

Por Rocío Pastoriza 18 de Marzo 2015 | 15:09

La "cultura" de los videojuegos para ordenador cobra cada vez más fuerza. Antes, la preocupación por un teclado o un ratón llamativo era lo de menos a la hora de sentarnos delante de la pantalla a jugar, pero ahora, quizás empujados por los más profesionales, solemos dar una mayor importancia a este tipo de periféricos.

Este gusto por los periféricos más "gamers" por parte de los usuarios es lo que ha llevado a Razer a convertirse en el gran líder del sector. Hoy hablaremos de uno de sus productos más exitosos: el ratón DeathAdder Chroma.

Probablemente estemos ante el producto estrella de Razer en lo que a ratones se refiere. El DeathAdder Chroma no es el único de sus características, pero sí es el más utilizado a día de hoy en las principales competiciones de la Liga de Videojuegos Profesional. Pero, ¿por qué? ¿Qué es lo que hace a este ratón tan demandado por parte de los usuarios?

La comodidad por encima de todo

La clave de un ratón está, bajo mi punto de vista, en su diseño. Puede ser un gran ratón con un sensor óptimo perfecto o con una alta velocidad de movimiento, pero si el diseño no acompaña, de poco sirve. No me refiero a que sea un dispositivo bonito, no. El diseño va más allá de la estética. El diseño de un ratón debe estar basado en la comodidad.

Y ahí es donde Razer ha acertado por completo con DeathAdder Chroma. El diseño ergonómico de este ratón se adapta a la perfección a la mano, ofreciendo una comodidad de la que otros ratones no pueden presumir. Esto es algo que agradecerán los más jugones, tras largas partidas interminables.

El DeathAdder Chroma se adapta perfectamente a la palma de la mano, sea cual sea el tamaño de ésta. La curvatura del ratón hace que sea muy fácil apoyar la mano en él, por lo que es bastante sencillo posicionarse cómodamente. El único problema es que está diseñado para personas diestras, tanto por su inclinación, hacia la derecha, como por la colocación de los botones.

Otro detalle importante es que, en la base, en ambos laterales, incluye dos piezas de goma que evitarán que resbale y mejorará el agarre de la mano. Con esto podemos estar más tranquilos, no se nos moverá el ratón en el momento menos oportuno.

Detalles técnicos

Además de la rueda del ratón, que también puede pulsarse, el DeathAdder Chroma dispone de cuatro botones. Los dos botones principales también tienen una ligera inclinación, que ayuda a los dedos a posicionarse mejor. Los dos botones del lateral izquierdo son de un tamaño perfecto. Por una parte, son lo bastante grandes como para hacer más fácil que se puedan pulsar, por otro, son lo bastante pequeños para no molestarnos mientras jugamos, evitando pulsarlos cuando no corresponde.

En cuanto a la rueda, su acabado de goma nos ayuda a girarla sin problemas, muy suavemente, pero con un giro muy marcado. Es precisamente en la rueda donde podemos apreciar el cambio de color que caracteriza a este modelo.

Rendimiento

El DeathAdder Chroma alcanza su mejor rendimiento con movimientos lentos, por lo que no está hecho para grandes velocidades, en las que la calidad del sensor disminuye. Aún así, es un ratón que fácilmente se adapta a cualquier modo de juego. Tiene un sensor láser 4G de 6400 ppp.

Este periférico permite elegir desde 100 DPIs (puntos por pulgada) hasta 10.000, aumentando de 100 en 100, con el inconveniente de que no dispone de un botón para cambiarlos en el juego (algo ya muy común en los ratones para "gamers"). Esto nos obliga a tener que configurarlo mediante el software del dispositivo, lo que nos deja sin poder cambiar la configuración durante la partida.

Quitando este pequeño fallo, es un ratón ajustable a todo tipo de usuarios, pues permite configurar a nuestro gusto los ejes X e Y, el movimiento y la frecuencia de muestreo. Su tasa de refresco es de 1000Hz, lo que lo hace perfecto para todo tipo de juegos (obviando lo que he mencionado antes sobre la velocidad de movimiento).

El lujo al alcance de todos

El DeathAdder Chroma no es una auténtica novedad en el mercado, pues de por sí es una actualización del modelo anterior. Sin embargo, sí es un gran ratón cuya precisión y comodidad lo hacen único. Su estilo elegante y su iluminación personalizable con más de 16.8 millones de colores (visible en la rueda y en el logotipo de Razer), lo convierten en un artículo de alta gama, pero al alcance de todos.

Los cambios de colores podemos ajustarlos a nuestro gusto según los diferentes efectos de iluminación. Podemos usar la rotación para que vaya variando en todo su espectro cromático de una manera sutil, o podemos seleccionar la respiración cromática para que la luz palpite en un patrón de colores que nosotros mismos elegimos. También podemos dejar un único color de manera estática. Ya se dice que para gustos, los colores.

Lo único que, quizás, choca un poco es lo siguiente: La gran diferencia entre DeathAdder Chroma y su predecesor es la configuración de colores del Chroma. No obstante, esta extensa paleta de colores no puede apenas apreciarse cuando estamos delante del ordenador, ya que se iluminan el logo, que queda cubierto por la palma de nuestra mano, y la rueda, apenas visible cuando colocamos los dedos en los botones principales. Esto nos deja la única posibilidad de tener que quedarnos un rato embobados mirando cómo cambia de color, sin poner la mano encima. Y sí, yo lo he hecho.

En definitiva, un ratón con un estilo bastante llamativo, pero sencillo a la vez, característico de los más gamers con todo ese colorido. Lo bueno, no tiene un precio tan elevado como otros ratones similares. Podemos encontrarlo en la página web oficial de Razer a 69,99 euros.

Haciendo balance

Podemos comparar el DeathAdder Chroma con otros ratones de Razer de un precio similar y comprobar que es, seguramente, la mejor opción en este tipo de dispositivos. Echemos un vistazo a algunos de los favoritos de Razer, como son Naga Epic Chroma (129,99 euros en la web oficial) o el Taipan, más asequible, de 79,99 euros.

Ambos son unos ratones gaming de alta gama. El Naga Epic cuenta con 19 botones programables, perfecto para todos los juegos MMO. Por su parte, el Taipan (que sí está diseñado para diestros y zurdos) cuenta con 9 botones y el mismo sensor láser que el Naga Epic. Pero, yo me pregunto, ¿realmente necesitamos tantos botones?

Desde mi propia experiencia (e ignorancia), creo que, ante todo, un ratón gaming ha de ser sencillo, que nos facilite el juego. La clave tiene que ser la comodidad, que nuestra mano se adapte bien al dispositivo y no se canse, por mucho tiempo que pasemos jugando. Las medidas del DeathAdder Chroma son perfectas tanto en comodidad como en funcionalidad.

Ya lo he comentado: La inclinación del ratón y de los botones principales, el tamaño de los dos botones laterales y las dos piezas de goma hacen de éste el ratón perfecto para cualquier gamer que no busque la complejidad de otros periféricos.

En conclusión

Si este ratón es el elegido por los jugadores profesionales de los deportes electrónicos, creo que se ha ganado a pulso este reconocimiento.

Bajo mi punto de vista, el DeathAdder se basta y se sobra, desenvolviéndose sin problemas con todos los géneros de juegos. Además, la precisión que nos proporciona lo hacen muy útil más allá del "vicio". Por ejemplo, puede resultar el ratón perfecto para trabajos de diseño con algunos programas como Photoshop o Illustrator.

La elegancia y sencillez de su diseño, su peso, su paleta de colores y hasta la película de oro de su USB lo convierten en un ratón exquisito; y su precio, en el periférico perfecto para aquellos que buscan calidad sin llegar a gastar demasiado.