REVIEW GALÁCTICA

Análisis de 'No Man's Sky': sí es cielo para los hombres, pero no para todos ellos

Uno de los juegos más esperados de la generación aterriza por fin, provocando una inevitable diversidad de opiniones.

Por Pedro Herrero 15 de Agosto 2016 | 11:15

La división de opiniones que ha suscitado el lanzamiento de 'No Man's Sky' se veía venir desde hace meses, y es que ha tenido todo lo necesario para crear controversia a su alrededor: un mal rendimiento en PC -como todos los grandes últimamente-, un concepto confuso, o que muchos han confundido, y por encima de todo, un precio desorbitado. ¿Desde qué punto de vista analizar este videojuego? ¿Desde el indie -la forma y el fondo es de juego independiente- creado por un estudio de poco más de 10 personas que venía de crear 'Joe Danger'? ¿Desde el que es tratado como su distribuidora como superproducción con mucho dinero invertido en publicidad y llega a precio de triple A? 'No Man's Sky' es ambas cosas, y si al analizar un videojuego hubiera que tener en cuenta todo ello, los cables de mi cabeza se hubieran cruzado hace días, cuando comencé mi viaje espacial.

Lo que SÍ es 'No Man's Sky'

Siendo honestos y claros, 'No Man's Sky' cumple lo que lleva prometiendo meses y años, es decir: un universo prácticamente infinito que explorar con total libertad. La destartalada nave con la que comienza esta odisea no supone un límite a nuestro deseo de surcar los cielos, y realmente no lo hay. No importa cuánto tiempo sobrevolemos el planeta descubierto, o el espacio exterior, este parece no acabar nunca y la diversidad está garantizada gracias a la generación procedural, un verdadero éxito a pesar del precio que hay que pagar: un popping en ocasiones horrendo, al menos cuando a bordo de nuestro vehículo vemos formarse terreno y estructuras sobre la marcha. No enturbia la experiencia, pero evidencia que este sistema no es ni mucho menos perfecto.

No creo que haya un objetivo previo a alcanzar en el juego, ni siquiera el mencionado por el estudio en numerosas ocasiones: llegar al centro del universo. Pensando en el tiempo que puede llevar esto, lo más razonable es que cada jugador quiera tomárselo a su manera, pero el que lo quiera hacer combatiendo se va a sentir profundamente decepcionado. Sin embargo, quien únicamente ambicione explorar el espacio sin rumbo fijo, qué duda cabe que lo va a disfrutar como un niño.

Personalmente, soy un fan absoluto de la franquicia 'The Elder Scrolls', y uno de los momentos más mágicos que me ofrecen sus juegos es simplemente caminar por las tierras de Tamriel escuchando su maravillosa banda sonora. Con 'No Man's Sky' me he encontrado exactamente eso, por lo que hasta cierto punto, me ha entusiasmado, aunque con algunos matices. Si 'TES' te sorprende de vez en cuando con el descubrimiento de alguna mazmorra, nuevo enemigo u objeto, 'NMS' también lo hace, pero en bastante menor medida. Caminar por la superficie de un planeta puede conllevar sorpresas, como especies animales o recursos valiosos, pero no produce una sensación tan gratificante. El juego de Hello Games se queda en el viaje, en el caminar de un punto a otro sin pensar en cotas excesivamente altas y sabiendo disfrutar de la soledad más absoluta.

Si explorar es lo que más nos atrae de 'No Man's Sky', este será un rotundo éxito. No hay ningún desafío en encontrar cada planeta -en general no hay desafío en ningún aspecto-, pero la sensación de descubrimiento y el haber encontrado algo totalmente diferente de lo visto hasta ahora es la justificación de este título. Aunque parezca increíble, no vamos a encontrar un planeta parecido a otro, los habrá áridos, desérticos y con condiciones extremas, y los habrá llenos de vegetación y fauna, en los que querremos pasar varias horas explorando y registrando hallazgos. Hello Games ha triunfado en este sentido.

¿Y qué hay en cada planeta? Tengo una sensación contradictoria, ya que por una parte hay más cosas que hacer de las que pensaba en un principio, pero al mismo tiempo, menos de las que me gustaría. Los planetas no están vacíos en absoluto, pero lamentablemente todas las estructuras que nos encontramos tienen un diseño calcado, aunque estos planetas se encuentren a miles de años luz. Una mayor diversidad en este sentido habría otorgado al juego mayor credibilidad, y por supuesto, más variedad a los entornos. Dentro de estos edificios hay recursos, nuevas tecnologías y en el mejor de los casos, alienígenas con los que interactuar y con los que no siempre es fácil acertar. Aprender las lenguas del universo es una labor más de 'NMS', y esta interacción no siempre es sencilla, aunque las consecuencias nunca serán negativas. Más posibilidades a la hora de entablar conversación con otros seres inteligentes habría sido fantástico.

Como decía antes, no todo se limita a explorar, ya que hay cierto componente de supervivencia. Esta no es ni mucho menos exigente, pero todos y cada uno de nuestros tres elementos clave en el juego (exotraje, nave y multiherramienta) consumen recursos de los que hay que estar pendiente permanentemente. Este elemento survival a veces no hace sino molestar, porque estos recursos abundan prácticamente en cada planeta, y finalmente se torna en una actividad mecánica y a la larga, y por desgracia, repetitiva. En general todas las actividades a realizar en 'NMS' pecan de repetitivas, algo que me extraña que no previéramos en un videojuego de estas dimensiones y con este concepto. Generalmente cualquier juego en el que el creafteo sea parte clave cae en una irremediable sensación de estar haciendo lo mismo permanentemente, y este no es una excepción.

El crafteo recuerda notablemente a 'Minecraft', con la salvedad de que esos recursos nunca servirán para construir. Recargar energía de nuestra tecnología, desarrollar la nueva, comerciar... Sobre todo esto último es clave para el avance en el juego, ya que solo con mucho dinero vamos a poder comprar una nave más grande que nos va a permitir llevar muchos más objetos, algo de lo que pronto nos vamos a dar cuenta que es imprescindible, y en ocasiones, incluso molesto. Al poco de comenzar el viaje, el mensaje "Inventario completo" comienza a hacer acto de presencia y con ello, nuestra gestión del inventario, reducidísimo. Unificar materiales en la nave se hace necesario, ya que es capaz de trasladar el doble de cada uno de lo que puede el exotraje, pero también desecharlos.

El comercio, como decía antes, es uno de los aspectos más importantes, y el sistema económico es bastante sencillo de entender. Hay materiales muy valiosos sea cual sea el planeta en el que nos encontremos, como cobre o platino, pero obviamente no lo serán tanto en aquel donde los hayamos conseguido. Ahora bien... ¿seremos capaces de mantenerlos en nuestro reducido inventario sabiendo que cada uno de ellos vale su peso en oro? En ocasiones hay que hacer sacrificios, y la gestión de ellos es otra labor a llevar a cabo en 'NMS'.

Lo que no es tan importante es el combate, en el que solo formaremos parte si somos hostiles con el entorno, destrozando todo a nuestro paso y llevándonos recursos por la fuerza. Los planetas están custodiados por drones conocidos como Centinelas, que reaccionarán si no somos buenos chicos y atacarán, pero que nadie espere que eso se convierta en un first person shooter, porque está a años luz de parecerlo. Tampoco nadie debería esperar épicas batallas espaciales, la mayoría de las veces inevitables por la presencia de naves hostiles, ya que la escala está muy lejos de ser similar a alguna de las vistas en la saga 'Star Wars'. Menciono la legendaria licencia galáctica porque parece que alguien estaba esperando ver en 'NMS' las batallas que echó de menos en 'Star Wars Battlefront', y bueno... huelga decir que en absoluto.

Ay, el precio...

Si 'No Man's Sky' hubiera tenido un desarrollo menos rimbombante, una campaña de marketing más modesta y sobre todo, un precio más acorde a su concepto, lo veríamos con otros ojos. Es un juego indie, y probablemente ahora sería ya de culto si no hubiera disfrutado de la parafernalia habitual de un gran lanzamiento con decenas de millones de dólares de presupuesto. El precio, la publicidad, la famosa pegatina ocultando el modo online... ¿hacen peor este juego? No, así que simple y llanamente, hay que decir que en todo momento cumple con lo que prometía, pero eso tiene una letra pequeña que también hay que leer.

Esa letra pequeña dice que vamos a pasar horas y horas repitiendo actividades hasta la saciedad. Esto no es malo necesariamente, ya que hay gente que disfrutará el viaje crafteando, comerciando y demás, pero habrá otros jugadores para los que la variedad de entornos no será suficiente aliciente para continuar. Ahora bien, lo que yo me pregunto es, si realmente es tan grande... ¿hemos rascado solo la superficie de 'No Man's Sky? ¿O ya hemos visto todo lo que teníamos que ver? Nadie es capaz de decirlo, por ahora, y el potencial que demuestra es absolutamente tremendo. Está en manos de Hello Games el seguir explotándolo, porque contrariamente a lo que se dice, el lanzamiento sí ha sido un éxito: 'No Man's Sky' era esto, y ni lo explicaron bien, ni nosotros lo entendimos.