MILESTONE

Análisis de 'Monster Energy Supercross 5' para PS5, el rey del barro

Milestone continúa sin detenerse con una de sus marcas más jóvenes pero también más potentes, con una quinta entrega muy divertida e interesante.

Por Rodrigo Aliende 30 de Marzo 2022 | 10:00

Milestone quizás no es un estudio con tanto nombre como Polyphony con 'Gran Turismo' o Playground con 'Forza', pero está a punto de cumplir 30 años de historia y es uno de los más especializados en el género de la conducción, sobre todo sobre las dos ruedas. En su haber tienen la marca 'MotoGP' o 'Ride', sin olvidarnos de la grata sorpresa que resultó ser 'Hot Wheels Unleashed' el año pasado. Entre sus franquicias más recientes encontramos 'Monster Energy Supercross', la cual comenzaron hace menos de cinco años, pero su éxito les ha permitido lanzar una entrega anual hasta el día de hoy. Esta quinta parte busca resolver algunos errores que cometió su predecesor y, de paso, hacer que la entrada a los nuevos jugadores sea algo más accesible. Los 'Monster' siempre se han caracterizado por tener una curva de aprendizaje algo empinada para los que no tengan demasiada paciencia, aunque aliviado gracias a los diferentes niveles de dificultad.

'Monster Energy Supercross 5' es un juego de conducción con muchas particularidades, lo cual hace que la entrada se pueda hacer un poco farragosa, igual que los circuitos por los que competimos con nuestras motos. Por eso es muy aconsejable darse un paseo por los tutoriales para aprender las mecánicas más básicas. Realmente la complejidad del título no reside en las mecánicas porque, evidentemente, son iguales que la gran mayoría de juegos de conducción: acelerar, frenar y hacer algunas piruetas no muy complejas. Eso sí, aquí, por ejemplo, la posición de las ruedas es más importante que en el resto, de ahí que tengamos un mayor manejo de éstas (y de la posición del piloto) con los sticks.

La tierra, ya sea seca o mojada, es un factor muy a tener en cuenta a la hora de conducir, ya que no tiene ni por asomo el mismo agarre que un circuito tradicional. Por eso, los derrapes aquí funcionan ligeramente diferente y hay que cogerle el tacto bien en qué punto de la curva hay que dejar de frenar y empezar a acelerar. La resistencia de los gatillos ayuda mucho a transmitir esta sensación de resistencia. Más importante aún es cómo se encara la siguiente recta, ya que la aceleración de la moto y lo complicado del terreno hace que pueda ser más impredecible que lo normal.

Al fin y al cabo, 'Monster' se puede resumir en cómo posicionamos las ruedas con respecto al circuito, porque es igual de importante cuando saltamos las numerosas rampas que hay en todas las vueltas. A la hora de aterrizar, las ruedas tienen que estar prácticamente alineadas si no queremos que el piloto pierda el control y caiga al barro. Pero no siempre hay que aterrizar mirando hacia delante, sino que a veces hay que poner la moto mirando hacia la inminente curva para aprovechar el tiempo al máximo. Con cuidado para no acabar en el suelo y perder unos preciados segundos, sobre todo cuando optemos por hacer alguna acrobacia en el aire, como un whip o un scrub. Éstas, entre otras acciones, nos dan experiencia (si las completamos con éxito) para luego subir de nivel. Así, conseguimos puntos de habilidad para mejorar ciertas características de nuestro piloto, como la maniobrabilidad en las curvas o el control de la moto en el aire.

'Monster 5' no tiene tantos ajustes en lo que se refiere a la conducción y al control de la moto -se puede poner el cambio de marchas en manual y poco más-, estableciendo un listón medio (ni muy bajo ni muy alto), sino que resuelve esta cuestión realizando cambios en la inteligencia artificial de los rivales, haciéndolos más o menos agresivos y rápidos a la hora de competir, y también en la longitud de las competiciones, con sesiones eliminatorias y otro tipos de eventos. Esto no es una buena noticia para aquellos que busquen un mayor componente de simulación, pero sí que es una buena medida para aportar mayor accesibilidad. Y es que 'Monster' es un juego muy divertido una vez le coges el tranquillo, así que se agradece que dejen esta puerta abierta a todo tipo de jugadores.

El modo principal es trayectoria, en el cual vamos escalando puestos en un campeonato mientras intentamos cumplir los requisitos impuestos por nuestro contrato con el patrocinador o el equipo. En Milestone no han intentado introducir ningún tipo de narrativa ni pretender contar nada, aquí te creas tu propio personaje y compites sin más preocupaciones. En realidad sí que hay preocupaciones, pero a otro nivel, y es que nuestro piloto se lesiona y sus capacidades pueden verse afectadas si no pasamos por enfermería (pagando, básicamente). Su estado físico tiene cierta influencia en las carreras y para mejorarlo tenemos que entrenar. Estos entrenamientos consisten en cumplir tres condiciones en un campo relativamente extenso, y bastante bonito, todo sea dicho. Este escenario da una sensación de libertad increíble, que se agradece en contraposición con los circuitos cerrados donde pasamos la mayoría del tiempo. Además de esto, tenemos algunas pruebas opcionales, con diversos objetivos como realizar cuatro whips dentro del tiempo, que nos ayudan a subir de nivel y mejorar las aptitudes del piloto.

Además de la trayectoria, podemos organizar campeonatos, competir online y crear nuestros propios circuitos. Uno de los puntos débiles de 'Monster 5' es la falta de modos de juego y de variedad. Aunque hay una gran cantidad de carreras, la diferencia no suele ser muy grande debido a las características inherentes de este deporte. Por mucho que cambien las curvas y los baches, da la sensación de que estamos corriendo todo el tiempo en el mismo sitio.

Conclusiones

'Monster Energy Supercross 5' es un título de carreras realmente divertido y sorprendentemente atractivo para los menos fans del género. Sus opciones de dificultad hacen que sea relativamente sencillo entrar para cualquiera, aunque requiere de una pequeña adaptación, porque el control de la moto en el barro no es para nada parecido al de un coche sobre el asfalto. Una mayor variedad de modos de juego lo haría algo más atractivo, pero Milestone ha hecho un gran trabajo con esta nueva entrega.