BOB, EL DUMMY

Análisis 'Human: Fall Flat' para Nintendo Switch, puzles para dummies

No Brakes Games nos propone entrar en la cabeza de Bob, un hombre cualquiera en forma de monigote, que se enfrenta a sus problemas en sueños con puzles.

Por Rodrigo Aliende 18 de Diciembre 2017 | 20:58

En la vida hay que destacar. Da igual de la forma que sea, incluso algunos te dirán que da igual que sea negativamente, en la vida hay que destacar para no ahogarte en la masa uniforme de la normalidad y lo anodino. Esta pequeña reflexión es aplicable en varios sentidos a 'Human: Fall Flat'. En primer lugar, y lo más obvio, es que es un juego indie, creado por los lituanos No Brakes Games. En ese aspecto, los desarrolladores independientes siempre tienen que buscar cómo sorprender al usuario y darle algo que no van a encontrar en los triple A.

Pon un dummy en tu vida

La falta de personalidad también se aprecia en su protagonista, Bob, que hasta su nombre es común. Toma la forma de un monigote o un dummy, esos muñecos que se utilizan en las pruebas de accidente de coche. Y es que Bob se comporta prácticamente como uno. Su movimiento es lento y extraño. Quizás en un intento de darle ese toque especial y diferenciado han conseguido que una parte vital del juego, como es moverse, sea dificultosa. Los escenarios van incrementando su tamaño y poco a poco se hace más incómodo andar de un lado para otro. Para intentarle darle un pequeño ápice de personalidad a Bob, se le puede vestir con algunos trajes que tiene en su armario y tú, yo y todo el mundo le vamos a poner el mismo: el traje de protección de agentes biológicos peligrosos o lo que es lo mismo, el traje de Walter White de 'Breaking Bad'.

Bob cae en un mundo de ensueño, donde una plataforma se sustenta en el aire con un precioso cielo azul de fondo. Los primeros niveles son mucho más sencillos y pequeños, sin apenas tener una temática sólida. Luego iremos avanzando a mundos más trabajados, algunos con apariencia más moderna y otros simulando ciudades medievales. El diseño es muy sencillo, pero funciona muy bien, especialmente por el uso de los colores en contraste con un gris predominante y el blanco del monigote.

'Human: Fall Flat' se basa en su sistema de físicas y en un protagonista algo estúpido en cuanto a su coordinación muscular. Bob maneja sus dos brazos y puede agarrar cosas con ellos. Con esta premisa tan básica se desarrollan todos los puzles en un total de ocho niveles, cada uno con su temática propia (un castillo, una zona de obras...). A buen ritmo, el juego puede completarse en unas seis horas.

La tarea más sencilla como subir a una posición elevada es realmente trabajosa. Para que os hagáis una idea, el proceso es el siguiente: mirar hacia arriba para que el personaje no se pegue a la pared, sino que alce los brazos por encima del borde; mirar hacia abajo para que se impulse y pueda subir el obstáculo. Que el sistema de control utilice la cámara como una forma principal de movimiento es lo que complica muchas veces las cosas.

El sentido de la progresión está muy bien llevado y el juego va ofreciendo puzles de creciente dificultad sin llevar de la mano al jugador. Las bases del mundo en el que estamos se establecen nada más empezar y a partir de ahí es cuestión nuestra si sabemos aplicar las sencillas enseñanzas del principio. La escala de los escenarios crece y, una vez estamos realmente inmersos en ese mundo de fantasía, podemos llegar a ser capaces de olvidarnos de los defectos que 'Human: Fall Flat' tiene.

El modo cooperativo le añade un toque de diversión al conjunto, pero lo consigue gracias a su sistema de control estúpido que lleva a situaciones locas y posiciones surrealistas. En lo que a superar puzles respecta, con compañía es más fácil gracias a que agiliza muchos procesos. Cargar objetos pesados es más rápido o apretar diferentes botones en los paneles de control es más sencillo.

Conclusiones

'Human: Fall Flat' es capaz de hacerte olvidar en sus escenarios más trabajados y puzles más complejos de que es un juego con algunas irregularidades, principalmente por culpa de su sistema de control. Además, éste no es un error, no es un fallo de programación o un diseño que haya salido mal, sino forma parte del núcleo del juego y está hecho así deliberadamente. Esto repercute negativamente en el ritmo y se hace algo pesado avanzar. Aun así, el núcleo de 'Human: Fall Flat', que son los puzles, cumple su objetivo con bastante competencia y aprovecha muy bien el sistema de físicas para aportar todo tipo de desafíos. No Brakes Games nos da una de cal y una de arena que nos deja con sentimientos encontrados hasta el final.