PvPvE ROGUE-LIKE

Análisis de 'Hell is Others' para PC, bienvenido al infierno

Los estudios italianos de Yonder y Strelka Games unen fuerzas, de nuevo, para ofrecernos una combinación de elementos de varios géneros que, sorprendentemente, funcionan bastante bien en la práctica.

Por Rodrigo Aliende 11 de Noviembre 2022 | 16:00

Podría parafrasear mi último análisis de 'The Last Oricru' en cuya introducción hablaba de los géneros y las modas y de cómo algunos intentan subirse al tren en marcha sin aportar nada y otros buscan añadir algo más y experimentar. En ese caso me refería a los Souls-like y en el de 'Hell is Others' es a los rogue-lite, aunque resulta un poco reduccionista asociarle únicamente a ese género. Para la ocasión, los estudios italianos Yonder y Strelka Games han vuelto a colaborar después de su éxito con 'Circle of Sumo: Online Rumble!', aunque esta vez es algo completamente diferente.

'Hell is Others' propone mezclar ingredientes de varios géneros para conseguir una personalidad propia. No hay una gran cantidad de elementos entremezclados, pero todos tienen sentido, por eso toda su base jugable funciona muy bien. Quizás el aspecto que podría cuestionarse es el componente PvP, aunque entiendo que es un poco difícil cuando el propio título hace referencia a "los otros". La cuestión es que el juego podría funcionar perfectamente sin más jugadores (al menos dejar esa opción), incluso en muchas ocasiones haremos varias partidas y ni siquiera veremos a nadie. Más adelante hablaremos de esta controvertida decisión.

El mundo en el que se ambienta 'Hell is Others', Century City, es probablemente lo más interesante, una mezcla de H.P. Lovecraft y David Lynch. Los primeros minutos sirven como introducción a esta extraña y oscura ciudad, donde uno de nuestros principales objetivos es regar un bonsái con sangre de los monstruos que acechan la ciudad. Un día cualquiera en este infierno. Estos momentos en los que vamos conociendo cómo funciona todo son muy divertidos por lo surrealista que es.

Antes de comenzar cada partida, nos encontramos en nuestro cochambroso apartamento -con una estética de aventura gráfica bidimensional muy atractiva-, donde hay poco más que un sofá, un armario y un baño (y el bonsái diabólico, por supuesto). Conforme vayamos progresando, tendremos la opción de añadir más muebles y ampliar el lugar, con ciertos objetos muy importantes para nuestras escapadas, como son las plantas de las que crecen munición de varios tipos.

La partida comienza una vez nos montamos en el ascensor. Al llamarlo, el juego comienza a buscar partida y bajamos una vez la encuentre. Nuestra experiencia ha sido completamente satisfactoria en cuanto al matchmaking, con apenas unos segundos de espera. El objetivo principal es buscar sangre para nuestro bonsái, que es una tarea bastante fácil: matar a un par de monstruos ya nos dará suficiente material, pero esto no queda aquí, sería demasiado aburrido. Por la ciudad hay habitantes que nos dan otras misiones que cumplir. Y no nos olvidemos que en el mismo lugar se encuentra otro jugador haciendo lo mismo que nosotros y que no dudará en disparar a la primera de cambio.

Cada salida del apartamento tiene un tiempo límite. Si no volvemos antes de que se acabe, perderemos todo lo que hayamos conseguido en esa escapada (exactamente lo mismo que si morimos, por supuesto). Además, tampoco podemos salir un momento, coger lo que queramos y volver a entrar evitando cualquier peligro. Hay un mínimo de tiempo que hay que pasar a la intemperie y un timbre nos avisará de que ya está disponible el ascensor, que igualmente no llega en el momento, también hay que esperar unos segundos.

En cuanto a la dificultad, al principio puede resultar un poco más desafiante hasta que nos hacemos con el control y cómo funcionan las cosas, qué enemigos son más débiles, de cuáles tenemos que correr hasta tener armas y munición mejores, etc. Una vez conocemos mejor el funcionamiento y vamos memorizando el mapa de la ciudad, la dificultad se suaviza y podemos adentrarnos en zonas nuevas y derrotar a bichos más poderosos. Claro está, no contamos con la presencia del otro jugador humano, que puede desequilibrar la balanza hacia un lado u otro.

'Hell is Others' funciona como un twin stick shooter con vista cenital, bastante aconsejable jugarlo con un mando si no quieres acabar con los dedos doloridos a los pocos minutos de juego. Cuenta con una particularidad muy interesante y es que vemos todo el escenario, pero únicamente aparecen los enemigos y los objetos importantes si están dentro de nuestro cono de visión. Puede haber alguien detrás de nosotros, que, si no miramos hacia atrás, no podemos verlo. Esto le añade una capa más de tensión que encaja a la perfección con su ambientación. Por esta razón, los sonidos se vuelven vitales para sobrevivir en la noche. Lo mejor es jugar con cascos para entrar de lleno en la atmósfera de 'Hell is Others'.

El tema del PvP que comentaba al principio tiene también otra razón de ser, y es que, al limitarse a esta forma de jugar, el juego puede tener una fecha de caducidad temprana si no tiene el suficiente éxito entre los jugadores (por otra parte, tiene la virtud de que ha salido a un precio reducido y eso hace que sea algo más atractivo). Además, que las partidas puedan depender de la forma de jugar de otras personas no siempre es algo bueno (es más, casi nunca lo es). La gente que quiera centrarse más en la exploración, el looteo y completar las misiones pueden encontrarse con jugadores demasiado agresivos que les compliquen las cosas y estropean la experiencia general.

Conclusiones

En definitiva, 'Hell is Others' es una propuesta muy interesante, que me ha pillado completamente por sorpresa. Los primeros minutos son desconcertantes al principio y emocionantes poco después al ver un mundo tan rico y curioso presentado en tan poco tiempo. Las mecánicas de juego son bastante sólidas como para aguantar las constantes salidas por la ciudad, aunque Century City se hace un poco pequeña con el paso de las horas. Forzar el PvP también es una decisión que puede pasarle factura, sobre todo a largo plazo. En resumidas cuentas, merece la pena adentrarse en la obra colaborativa de Yonder y Strelka Games y regar nuestras plantas con un poco de sangre y plantar algunas semillas para que nos den munición.