ANALISIS

Análisis 'Assassin's Creed Rogue', un Templario en un mundo muy continuista

El juego recoge todo lo bueno de la franquicia y lo funde en un título, que sin grandes añadidos, sabe contar una de las mejores historias de la saga.

Por Jesús Pacheco Búrdalo 11 de Marzo 2015 | 19:11

Si bien es cierto que últimamente son muchas las compañías que han estado acostumbrando a los usuarios a la saturación de entregas de una misma saga en poco tiempo, algunas como Ubisoft han decidido estirar aún más el chicle con IPs superventas, como es el caso de ''Assassin's Creed'. Este pasado año se ha podido ver como se lanzaban dos títulos completamente diferentes de esta franquicia que tan bien le ha funcionado siempre a la desarrolladora. Si bien es cierto que esto se puede justificar a través de la diferencia de potencia entre la nueva y la antigua generación de consolas, esta decisión obliga a la mayoría de usuarios a escoger y no poder disfrutar de todas las aventuras de los asesinos.

Centrándonos en 'Assassin's Creed Rogue' en su versión para PlayStation 3 (idéntica a la que se puede ver en Xbox 360 y PC), el resultado final creado por Ubisoft Sofia (el estudio que también se encargó de 'Assassin's Creed Liberation') denota que la compañía no le ha puesto tanto cariño como a 'Assassin's Creed Unity', aunque al menos este no ha estado lleno de bugs en su estreno. Se puede apreciar claramente que el título ha sido secundario para Ubisoft, que se encontraba más centrada en el juego de la Next Gen. A pesar de esto, 'Rogue' es un gran juego que llega a superar a su hermano mayor en muchos aspectos, teniendo un gran potencial que se podría haber aprovechado mucho más teniendo en cuenta que es bastante probable que sea el último juego de la saga para PlayStation 3 y Xbox 360.

Ambientación y jugabilidad

A pesar del cambio de protagonista y de historia, el juego resulta muy similar a lo visto en 'Assassin's Creed IV: Black Flag'. Aunque no precisamente por el argumento, y es que el planteamiento de la historia es sin duda uno de los mejores de la saga: el hombre al que el usuario controla debe cambiar de bando tras ser traicionado y convertirse en un Templario. De esta forma el personaje principal pasa a ser enemigo de los Assassins, los grandes protagonistas de la saga, contra los que se ve obligado a luchar. Disfrutar del juego desde el lado de un Templario es uno de los puntos fuertes del título, conociendo más de cerca a este grupo en la Guerra de los Siete Años.

Sin duda lo más interesante que se puede encontrar aquí es este argumento, y es que el juego, que repite todos los elementos que más gustaron a los personajes en anteriores títulos de la franquicia, trata de continuar con la historia americana de la saga sin disgustar a ningún fan (de hacho vemos a una buena cantidad de personajes de títulos de 'Assassin's Creed' anteriores), pero en ocasiones la falta de añadidos acaba haciendo largo a un juego que en realidad es bastante corto.

Son tres las ubicaciones que vemos en este 'AC' y que se desarrollan en pleno siglo XVIII: Nueva York, el Atlántico Norte y el río central River Valley. En ellos veremos cómo son muchas las ideas que se han reciclado de los juegos anteriores de la franquicia, desde las batallas en tierra y en el mar hasta las animaciones y los edificios. En estos mapas seguiremos contando con el estilo de exploración propio de la saga basado en puntos donde existen misiones secundarias que debemos cumplir para conseguir terminar el juego al 100%.

En cuanto al protagonista, cuyo nombre es Shay Cormac, presenta un carácter algo falto de carisma que trata de esconder a través de las muchas cualidades del inventario disponible y de las posibilidades del personaje a nivel de jugabilidad. Y es que Shay cuenta con una gran cantidad de elementos disponibles desde el momento en el que se inicia el juego, además de otras nuevas armas que no habíamos visto anteriormente en otros juegos de la saga. Entre estos últimos destacan algunos como la variedad de granadas que poco a poco vamos teniendo disponibles, que tienen diferentes consecuencias en el enemigo (dormirle, matarle o hacer que se vuelva loco, entre otras).

La evolución del equipo del personaje también es destacable, desarrollando al protagonista a través de la caza de animales. Las mejoras que se realizan con las pieles de estos, que pueden aparecer tanto en tierra como en mar (algunos ejemplos son los osos, las ballenas o los tiburones), son un añadido que mejora la experiencia del juego, pero que puede llegar a resultar pesado según va avanzando.

Nuestro navío: el barco Morrigan

Ubisoft parece haber tratado de mantener los elementos preferidos de los jugadores vistos en 'Assassin's Creed IV: Black Flag', y por ello continuamos viviendo aventuras a bordo de nuestro barco, que en esta entrega sirve de elemento esencial en el desarrollo de la historia y está a disposición del jugador desde practicamente el primer momento. En este caso, el navío de Shay Cormac es el Morrigan, el cual además de mantener la esencia de lo visto en 'AC IV' también incorpora nuevos añadidos. Uno de los más importantes es el cañón Puckle, que al funcionar de forma similar a una ametralladora otorga una mayor libertad al jugador para atacar a los barcos contrarios, llegando incluso a poder conquistarlos sin llegar a bajarnos del nuestro. Esto se debe a que los puntos débiles ahora son mucho más accesibles con este cañón, pudiendo disparar a los enemigos con una precisión nunca antes vista.

Con las misiones secundarias y la toma de cuarteles, el protagonista consigue aumentar la cantidad de embarcaciones a disposición de su flota, mejorando así las batallas vividas con Shay Patrick Cormac a bordo del barco Morrigan. El aumento de características en la batalla naval es un punto a favor si se tiene en cuenta que en esta entrega el número de combates en el mar se ha multiplicado exponencialmente, convirtiéndose en una parte central del juego e incluso bastante repetitiva.

Este barco no es invencible, y es que el Morrigan necesita reparaciones tras las batallas, además de mejorar que le permitan ser más efectivo contra los navíos rivales. La importancia del Morrigan lo coloca como algo similar a un centro de operaciones en 'Assassin's Creed Rogue', siendo el punto de unión entre las diferentes zonas disponibles para el jugador. Para ello, Ubisoft nos permite movernos con libertad por el mar como sandbox que es, teniendo que enfrentarnos a los Assassins que intentan darnos caza para cumplir el objetivo que les indica el indicador de "Se busca" y que encontramos numerosas veces durante el juego.

Como consecuencia de esto, en numerosas ocasiones nos veremos obligados a luchar en enfrentamientos en los que debemos tratar de vencer al capitán del barco enemigo para conseguir que todos sus hombres se rindan, consiguiendo así que su barco se añada a nuestra flota.

Algunos añadidos con poca evolución

A pesar de los añadidos, por lo general las batallas en el mar siguen la misma estructura ya vista en 'Assassin's Creed III' y 'Assassin's Creed IV'. Esta es uno de las principales críticas que se le puede echar al juego, que ha aumentado en exceso los escenarios en alta mar, pero no ha mejorado lo suficiente la experiencia en este apartado. Entre otras, algunas de las mejoras con las que el estudio trata de convencer al jugador son los barriles de aceite inflamable que permiten eliminar a los barcos rivales como si de minas marinas se trataran, las embestidas con la proa del barco, o los nuevos cañones como el Puckle, ya destacado anteriormente.

Pero no todo es mar. 'AC: Rogue' sigue permitiendo al jugador recorrer los escenarios a través del conocido parkour característico de la saga. Este, junto a las batallas y los momentos en los que tenemos que evitar ser visto mezclándonos con la población, son de nuevo la gran baza de Ubisoft para conseguir repetir éxito. Sin embargo, la gran diferencia recae en el tipo de misiones que realizamos, ya que estarán narradas desde el punto de vista de un templario. De esta forma, en lugar de dedicarnos a mantener el sigilo con el objetivo principal de matar a nuestros enemigos y tomar la ciudad, utilizaremos las técnicas de los asesinos y las de los templarios con el fin de defender a los nuestros de ser asesinados y proteger nuestras tierras.

Para conseguir nuestros objetivos y avanzar en el juego seguimos la mecánica habitual de la serie, contando con los nuevos añadidos que nos proporciona habernos entrenado en ambos bandos. El combate cuerpo a cuerpo sigue basándose en la lucha contra pequeños grupos de dos o tres contrincantes, que pese a no incorporar una IA demasiado inteligente, sí que hacen pasar un buen rato al jugador. Eso sí, con el paso de las horas vamos comprobando cómo la estructura se va haciendo demasiado pesada incluso con las nuevas mejores, debido a la mecánica excesivamente repetitiva de este tipo de combates basados en machacar los mismos botones.

Por supuesto, también tendremos armas que nos ayudarán en nuestras aventuras para no tener que hacerlo todo espada en mano. La mítica bomba de humo vuelve en esta entrega y se junta con un nuevo arsenal que incluye un rifle de aire comprimido y un lanzagranadas. Además, la Vista de Águila continúa siendo una de las características propias de Shay pese a su cambio de bando. El uso que le damos a esta habilidad es el de detectar a los asesinos más inteligentes y silenciosos, conocidos como acechadores, y que tratan de acabar con nuestra vida sin que nos dé tiempo reaccionar.

Junto a esta historia principal, el mapa también tiene recorrido suficiente para un gran número de actividades secundarias, entre las que se pueden destacar algunas como: cofres, desafíos, conseguir todas las secuencias secretas del Ánimus, atalayas, recuerdos, planos desconocidos, y cómo no, un gran número de misiones secundarias.

Donde no destaca para nada 'Assassin's Creed Rogue' es en el aspecto multijugador, y es que para esta ocasión el juego no cuenta con ningún modo más allá de la historia. Lo único que va más allá es "Initiades", un apartado de Uplay con el que el jugador puede ir mejorando al protagonista consiguiendo recompensas que no están disponibles de ninguna otra forma. Esto es una ausencia que sorprende y que se podría haber esperado en una franquicia y un estudio con tanto recorrido como 'Assassin's Creed' y Ubisoft. Una evidencia más de que estamos ante un juego completamente secundario para la saga frente a 'AC Unity'.

Apartado gráfico

Toda la ambición ha ido para su hermano mayor en la Next Gen. 'AC Rogue' no intenta en ningún momento marcar un punto de inflexión en lo que se refiere a su apartado audiovisual frente al resto de la saga, y de hecho fácilmente se puede pensar en un 'Black Flag 2' a nivel visual (entre otros muchos aspectos que recuerdan al título anterior). Ubisoft ha intentado que el juego aguante el tipo, pero lo cierto es que no supera a su antecesor más reciente en prácticamente ningún apartado. El uso de elementos reciclados es una constante que notarán principalmente todos aquellos fans de la saga que hayan disfrutado de sus predecesores. No es que el juego suspenda en este apartado, pero desde luego se esperaba más de un título que puede suponer su despedida en la generación que le ha visto nacer.

La parte positiva es la mejora general de los gráficos cuando la acción se desarrolla en el mar. El agua es ahora mucho más realista de lo que lo era en los anteriores juegos con batallas navales, y es que el hecho de que una gran mayoría del juego se desarrolle en el mar parece haber convencido a los desarrolladores para centrarse principalmente en ese aspecto. Por el contrario, quizá debido a la concentración de los esfuerzos por mejorar los aspectos audiovisuales de las zonas marinas, se pueden destacar muchas características donde el juego deja bastante que desear: movimientos algo antinaturales, personajes que no brillan precisamente por su detallado gráfico, una ciudad menos cuidada de lo habitual, alguna sensación de "dientes de sierra" tanto en escenas como en el propio gameplay, etc.

Por otro lado, el aspecto sonoro parece tan bueno como el del resto de la saga. Con doblaje al español como viene siendo habitual, manteniendo el tipo con un resultado que, aunque no sobresaliente, resulta más que satisfactorio. Todas las melodías saben apoyar cada momento del juego, algo que se agradece especialmente en ese momento del juego en el que la jugabilidad se nos empieza a hacer algo repetitiva.

Conclusiones

No vamos a engañar a nadie, 'Assassin's Creed' no está pasando por su mejor momento, y esto se debe principalmente a la tendencia que tiene Ubisoft de sobrecargar la saga con títulos anuales (e incluso semestrales en función de la plataforma), que no permiten a los desarrolladores hacer su trabajo tan bien como deberían y que obligan a los jugadores a comprar todos los juegos si quieren estar al tanto de la historia. Este es el principal motivo que explica que los nuevos títulos hayan perdido la numeración, teniendo en cuenta que si alguien no es fan de la saga no se va a comprar un posible 'Assassin's Creed 7' que salga en 2016, porque tendería a pensar que no se puede seguir la historia sin jugar a todos los anteriores. Sin detallar para no revelar spoilers, 'AC Rogue' está ligeramente relacionado con 'AC Unity', costando entre los dos una suma de 120 euros aproximadamente que no todos los habituales de los videojuegos se pueden permitir.

Situado entre 'AC III' y 'AC IV' en la línea argumental, 'AC Rogue' muestra uno de los mejores argumentos de la franquicia, pero lo hace bajo una jugabilidad que está por debajo de lo esperado y que recuerda enormemente a lo visto en los títulos que se desarrollan también con batallas navales ('AC III' y 'AC IV: Black Flag'). Una más que posible despedida para PlayStation 3 y Xbox 360 en la que los seguidores pueden disfrutar de numerosos guiños a las historias de los anteriores títulos numerados, así como a la aparición de personajes muy importantes de otros juegos de la saga.

Desde luego, si eres un seguidor de la batalla entre Asesinos y Templarios, este título resulta totalmente recomendable, pero hasta los más fanáticos van a echar en falta cierta evolución que sí se ha incluido en 'AC Unity'. Estas omisiones, junto con un apartado multijugador desaparecido, hacen que la experiencia pierda muchos enteros, siendo el resultado un juego entretenido pero no demasiado notable que pretende cerrar la saga en las consolas que le han visto crecer, madurar y convertirse en la saga imprescindible que es hoy en día. Esperemos que Ubisoft decida cuidar un poco más la evolución de esta batalla entre rivales eternos en la nueva generación de consolas, que sin duda, verá aún bastantes más juegos.

Versión analizada: PlayStation 3