Tras las primeras críticas,
Sony ha decidido que reparará gratuitamente todas las PSP defectuosas. La propia compañía reconoció que, en determinadas consolas, algunos botones próximos a los bordes se hundían, haciendo imposible el juego con la máquina.
No obstante, la compañía asegura que en los nuevos modelos los defectos están totalmente subsanados.