Como cada vez que se pone a la venta una consola en Japón, hemos tenido la oportunidad de ver las largas colas y acampadas en Shinjuku, a la espera de hacerse con un ansiado tesoro: una
PSP.
Sony ha puesto hoy a la venta su primera consola portátil rodeada de expectación pero también de escasez: sólo se han distribuido 200.000 unidades de la consola en todo Japón, una cifra claramente insuficiente para el exigente público nipón.
Por ello, la compañía nipona ya ha anunciado que pondrá a la venta una nueva remesa de PSP el 22 de diciembre.
Sony está incrementando la producción todo lo posible, aunque debido a la falta de componentes, no se esperan más de 100.000 unidades semanales. Pese a todo, espera poder colocar medio millón de unidades de aquí a finales de año.
Cifras que contrastan con las Nintendo DS, cuyos problemas de distribución parecen menores. En efecto,
Nintendo logró distribuir medio millón de unidades para la primera semana de lanzamiento de su nueva máquina.