A pesar de no haber podido probarlo, hemos visto la nueva entrega de la saga
Conflict y daba la impresión de estar completamente terminado. Sin embargo tendremos que esperar un par de meses, a mediados de septiembre, para tenerlo entre nuestras manos.
La historia nos mete en la piel de un equipo de cuatro soldados norteamericanos que quedaron separados de su unidad durante la Ofensiva Tet, en 1968. A lo largo de las 14 misiones de las que consta el juego tendremos que abrirnos paso por la jungla tomada por el Viet Cong con el objetivo final de reencontrarnos con nuestros compatriotas.
El juego se desarrolla de forma muy similar a otros títulos de estas características: tiroteos, objetivos primarios y secundarios, cientos de enemigos a los que batir, vehículos de la época y una recreación fantástica de los entornos de una de las guerras más cruentas de la historia, como pueblos perdidos, junglas espesas, arrozales, tuneles, ruinas...
Por lo que pudimos ver, en cualquier momento podremos tomar el control de cualquiera de los cuatro integrantes y dar ordenes al resto para que nos sigan, nos cubran, se desplacen hasta un lugar o ataquen un objetivo determinado, entre muchas otras cosas. El sistema de órdenes del equipo ha sido retocado y mejorado, por ejemplo ya no tendremos que encontrar a nuestro compañero caido en combate para curarle; sólo con pedir ayuda, uno de los integrantes acudirá al lugar del herido y le reanimará para que pueda continuar. Ninguno de los personajes morirá definitivamente en una misión, a no ser que tras ser herido, nadie le cure en los siguientes dos minutos. Las misiones sólo se pueden completar con todos los integrantes vivos, por tanto hay que poner cien ojos en la salud de nuestros compañeros.
En un juego de estas características era obligada la inclusión de un modo multijugador cooperativo y voilá! Entre uno y cuatro jugadores en las versiones de consola, sin modo online lamentablemente.
Otra característica original es la acumulación de puntos que obtendremos al realizar muertes sigilosas o cumpliendo objetivos secundarios, entre otros. Con esos puntos iremos entrenando a nuestros soldados en diferentes competencias, como el manejo de los tipos de armas del juego, la velocidad de curación o la resistencia a las balas.
En
Conflict: Vietnam puedes ponerte a los mandos de hasta cuatro vehículos, incluído un helicóptero, aunque este último no se maneja directamente, sino que montados en él, deberemos acribillar a todas las amenazas terrestres en una espectacular misión que recuerda al ya mítico
Operation Flashpoint.
En esta nueva entrega de la saga
Conflict también se ha puesto mayor importancia en la Inteligencia artificial tanto de los enemigos como de nuestro grupo. Uno de los desarrolladores nos mostró como cuando dos de nuestros compañeros defienden al otro, en lugar de moverse los dos a la vez, mientras uno avanza el otro le cubre las espaldas y viceversa. Espectacular. Asímismo los enemigos tampoco son nada tontos, a pesar de que tampoco fueron los primeros de la clase, son capaces de juzgar cuándo están en desventaja y salir ‘por patas’ o si atacar a discreción aprovechando momentos de confusión, como cuando uno de nuestros compañeros ha sido gravemente herido.
Un juego muy completo con el aliciente de tener modo multijugador cooperativo y un doblaje muy profesional con bastantes toques de humor. Eso sí, hasta septiembre nada.