Impresiones de la demo de 'Pokémon Sol y Luna'

ALOLA

Impresiones de la demo de 'Pokémon Sol y Luna'

Por Jonathan León

El 19 de Octubre 2016 | 09:22

Por primera vez, el gran público tiene la oportunidad de probar lo que tiene que ofrecer la nueva generación de 'Pokémon' un mes antes del lanzamiento oficial. Veamos qué tal.

No es fácil hacer la demo de un juego. Tienes que condensar todo lo que consideras bueno y atractivo de tu obra en una porción pequeñísima de espacio, al mismo tiempo que intentas no revelar nada que pueda fastidiarlo a quienes quieran jugarlo al completo. Si además se trata de la demo de un título que va a durar decenas de horas es aún más difícil, y si encima ese juego es el más importante de una saga que no ha parado de lanzar entregas ni un solo momento en 20 años, ni te cuento.

Porque 'Pokémon Sol' y 'Pokémon Luna' pretenden esto mismo. Son el apoteósico colofón a un aniversario que ha resucitado la marca como pocos sospechábamos, si es que en algún momento estuvo muerta, claro. Seas fiel seguidor de la serie o no, te has enterado de cómo son los pokémon iniciales, de las formas alola, de los legendarios, del Team Skull, de que ya no va a haber gimnasios, de los ultraentes, etc... Porque de alguna forma todas esas cosas mezclan la familiaridad que a todo nos gusta con lo nuevo y rompedor que al mismo tiempo estábamos esperando.

'Pokémon' sigue yendo de viajar por regiones, capturar bichos, entrenarlos y utilizarlos en combates por turnos. La demo de estos nuevos juegos nos quiere hacer ver eso. Pero al mismo tiempo, es un llamamiento a la renovación, un claro "pasen y vean" de aquellas novedades de las que se espera que cambien la franquicia para siempre, sin por ello renunciar a su esencia. No está absolutamente todo lo que nos han ido mostrando en los sucesivos tráilers, y las cosas que enseña son solo una pizca pequeñita del potencial que tienen.

Todo comienza con una carta

Pokémon

Básicamente, se nos invita a superar una suerte de "historia" inicial que no dura más de 20 ó 30 minutos en la que se nos presenta la región de Alola, sus gentes, algunos personajes que serán importantes en las versiones finales, y diversas mecánicas nuevas. Lo primordial es recorrer lo que tiene toda la pinta de ser una ruta básica del juego, la llamada Colina Dequilate, para que claramente veamos que esto sigue siendo 'Pokémon'. Hay NPCs con los que hablar, hierba alta donde aparecen pokémon salvajes (que son 3 de los nuevos, muy básicos todos ellos), y los clásicos entrenadores que nos retarán a un combate con solo cruzar miradas.

Incluso en tonterías como esto último vemos cambios. Como ya se había mostrado, el traslado de las cuadrículas al entorno tridimensional total propicia que los encuentros tengan un funcionamiento distinto: la pantalla cambia cuando nos acercamos al rango de visión de un entrenador y finalmente sale la ya clásica exclamación cuando nos ven prestos y dispuestos para combatir. La posibilidad de observar a los entrenadores en mitad de la confrontación, a pesar de no contar con demasiadas animaciones (la estática y la de ordenar al pokémon que ataque, al menos en los entrenadores normales) es un añadido genial. Las batallas son más espectaculares, están más vivas, algo a lo que contribuyen también los nuevos ángulos y movimientos de la cámara. Y además la interfaz es mucho más clara, orientativa y, todo sea dicho, bonita.

Los combates que disputamos no es que sea muy interesantes, eso sí. Ya no solo es que nuestro maravilloso Greninja transformable fuera ya de por sí más fuerte que el resto, sino que además parece que todo está especialmente trucado para que seamos considerablemente superiores. Los enemigos son casi todos de nivel inferior, y según he oído tienen sus stats defensivos disminuidos aposta para la demo, además de que Greninja ya tiene sus IVs y EVs bien preparaditos. Pero eso no es lo importante, ya habrá tiempo de librar buenas batallas en los juegos completos, lo que aquí se quiere transmitir es el nuevo feeling que provocan.

Marchando una tanda de novedades

Las tan laureadas pruebas del recorrido insular también se dejan ver en esta demo. La que realizamos es bastante chorra a decir verdad, ya que consiste simplemente en hacer 4 fotos a unos pokémon, pero eso lo atribuyo a que al mismo tiempo también nos intentan mostrar el funcionamiento del Pokévisor, esa herramienta que convierte nuestra Pokédex en una cámara. Al final de la prueba luchamos contra un pokémon dominante, otra de las novedades de estas ediciones. El bicho en cuestión tiene un aura que lo hace más resistente ya de serie, y además llama a un compañero para convertir el combate en un 2 contra 1. Es en este momento cuando aprovechamos para ver por primera vez la transformación de Greninja Ash, que actúa como una megaevolución al potenciar sus atributos notablemente y el daño de su movimiento Shuriken de Agua.

Pokémon

Es la mejor batalla de la demo, pero tampoco es especialmente complicada. Tan solo sirve para enseñarnos su funcionamiento, presumir un poco de Greninja Ash, y ya de paso avisarnos de que vamos a comernos unos buenos bajones en la tasa de frames durante este tipo de combates. La potencia de 3DS está al límite con estos juegos, y es por eso que el efecto 3D ha sido completamente eliminado.

Como no, la adición que está llamada a trastocar las estrategias en los combates y el metagame competitivo también está aquí para que la probemos de primera mano. En efecto, tenemos la oportunidad de utilizar un Movimiento Z y ver por fin cómo funcionan exactamente. En cuanto a mecánicas resulta ser lo mismo que las megaevoluciones que se introdujeron en la generación pasada: necesitamos un objeto clave fijo que haga de activador y objetos específicos, conocidos como Cristales Z, que hemos de equipar al pokémon. Lo que hace el icono de Poder Z que aparecerá durante la selección de movimientos es transformar uno de los ataques que ya conocía nuestro pokémon para convertirlo en aquel que corresponda al cristal equipado. La potencia del Movimiento Z, si es de daño directo, variará en función del ataque que hayamos utilizado como base.

En esta demo transformamos un Rayo de potencia 90 en un Gigavoltio Letal de potencia 175. Aquellos familiarizados con los movimientos pokémon sabrán ver que eso es una absoluta burrada. Es cierto que solo se puede utilizar un Movimiento Z por combate (y solo se pueden transformar aquellos movimientos del mismo tipo que el del Poder Z), pero para mí sigue siendo un elemento demasiado desequilibrador alrededor del cual girará todo el nuevo metagame, y no me termina de convencer; no me extrañaría que una comunidad competitiva como Smogon los baneara de su propio meta. Aun así, todavía queda mucho por ver, y es bastante probable que me equivoque.

Lo que sí que se agradece muchísimo, y que también podemos probar en la demostración, son las pokémonturas. Tal y como esperaba, son la sustitución de las MO, que ya estaban resultando bastante tediosas en los títulos más recientes de la franquicia. El concepto permanece intacto: nos sirven para sortear obstáculos a la hora de explorar la región, con la diferencia de que esta vez no nos veremos obligados a enseñar movimientos que no queremos a nuestros pokémon y que encima no pueden olvidar de forma normal (o a tener al típico pokémon esclavo al que no entrenamos porque solo lo queremos para que aprenda todas las MO posibles).

Pokémon

Evidentemente no contaremos con todas las monturas posibles de golpe, sino que las iremos desbloqueando poco a poco al igual que hacíamos con las Máquinas Ocultas para poder utilizarlas en el momento que deseemos. La demo nos permite usar un Tauros una vez superemos la historia inicial. Este hace las veces de bicicleta al llevarnos más rápido y de Golpe Roca al eliminar las piedras que obstaculizan algunos caminos.

No hay mucho más que contar. Tenemos una pequeña zona para atrapar pokémon a los que hemos de liberar al salir de ella, hay diversas recompensas que conseguiremos por explorar un poco y que podremos transferir a los juegos finales, existe un easter egg con el que podemos fotografiar al magnífico Dugtrio de Alola, y al parecer hay eventos programados durante todo el próximo mes para que mantengamos vivo el interés hasta la salida oficial (ciertos personajes nos dicen que volvamos dentro de X días para que pase X cosa). Y, por si alguien se lo estaba preguntando, el motivo por el que llevamos al Greninja de Ash tiene una explicación. Puede estar más o menos rebuscada, pero unida a cierta parte de las filtraciones de ayer tal vez alegre bastante a los fans de la serie de anime.

Una ciudad creíble

Si alguien espera una experiencia de juego interesante y desafiante no la va a encontrar en esta demo, porque ni siquiera es lo que pretende. Es más, su contenido ni siquiera estará en los juegos, o al menos será muy diferente. Solo quiere que probemos de primera mano un trocito de ese gigante que aún está por venir, y en ese aspecto hace muy bien su trabajo.

De hecho, mi parte favorita es pasearme por la ciudad de Hauoli, la cual casi no tiene puntos de interés, ya que está todo reservado para los juegos finales. Sin embargo, por primera vez en un título de 'Pokémon' he sentido que estaba recorriendo una ciudad de verdad y no cuatro casas mal puestas (y eso que está muy lejos de la escala que alcanza una urbe real). Sabe transmitir muy bien ese sentimiento del que hablaba al principio del texto, el de lo conocido pero al mismo tiempo lo nuevo. Tal vez sea cosa del paso definitivo a las tres dimensiones con las que los títulos anteriores juguetearon pero sin salirse de los esquemas clásicos, o puede que de verdad haya cambiado la filosofía de diseño. O a lo mejor son ambas cosas juntas, pero lo cierto es que, incluso sin tener nada que comprar en la tienda de turno o algún objetivo en concreto, me ha gustado explorarla y hablar con sus habitantes por el mero interés de ver qué me cuentan. Y si la que probablemente será una de las primeras ciudades del juego es capaz de conseguir eso, estoy deseando recorrer el resto de Alola cuando llegue el 23 de noviembre.

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